MEXICO DF (Reuters) - El partido opositor mexicano PRI eliminó en sus documentos básicos un abierto rechazo a la participación privada en la petrolera estatal Pemex, un punto clave que se acerca a una iniciativa de reforma energética presentada por el Gobierno, dijo el domingo el diario Reforma.
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) -con fuerte influencia en el Congreso y cuyo apoyo es clave para que prosperen las reformas- modificó su Declaración de Principios durante una asamblea este fin de semana en la occidental ciudad de Aguascalientes.
"Se aprobó por mayoría retirar de su definición ideológica la negativa a la entrada de la inversión privada en Pemex, como se establecía en los documentos anteriores," dijo Reforma.
México es el sexto productor mundial de crudo y está bajo amenaza su estatus de principal abastecedor de Estados Unidos por la caída constante en su producción y la falta de recursos para invertir en exploración.
Los cambios en los principios priístas están en línea con una iniciativa de reforma energética que presentaron senadores y diputados del PRI en julio.
El plan priísta incluyó contratos entre Pemex y empresas privadas para buscar crudo en los que no se compartirá con ellas las ganancias por la producción, igual que lo planteado por el Gobierno en la iniciativa que envió en abril al Congreso.
Dirigentes y delegados priístas acordaron durante su asamblea mantener en sus principios el dominio del Estado sobre los hidrocarburos y demás recursos naturales del subsuelo.
Muchos mexicanos ven a Pemex un ícono de soberanía nacional desde la expropiación de la industria petrolera en 1938, y el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) -la segunda fuerza nacional- rechaza la privatización de la petrolera estatal.
"De forma explícita está el rechazo a la privatización, no se ha quitado (de los principios)," dijo la presidenta del PRI, Beatriz Paredes, citada por el diario.
(Reporte de Miguel Angel Gutiérrez, editada por Marion Giraldo)