Mario Sánchez y Diana Guerrero, dos transexuales mexicanos
que antes eran María del Socorro Sánchez y José Guerrero, decidieron no esperar
más para contraer matrimonio y el sábado apelaron a sus identidades originales
para cumplir su sueño.
La boda se celebró en el sur de la Ciudad de México en
momentos en que la asamblea legislativa de la capital se apresta a discutir
cambios a varios códigos para facilitar a los transexuales el cambio de género
en documentos oficiales, entre otros puntos.
Actualmente, existe la posibilidad de hacer este tipo de
trámites en la capital mexicana, pero la burocracia puede llevar años.
"El casarnos con nuestros nombres originales es dar a
conocer a la sociedad esa incongruencia que existe entre la mente y el
cuerpo", dijo a Reuters Diana Guerrero, de 45 años, un ingeniero
electricista que tiempo atrás se sometió a una operación quirúrgica para
convertirse en mujer.
Sánchez, de 55 y ex funcionaria pública, está en tratamiento
para realizarse la cirugía que culminará su transformación en un hombre.
El juez que los casó se dirigió a ellos por sus nombres
originales, mientras Sánchez tenía lágrimas en los ojos y Guerrero sonreía.
La pareja decidió no esperar a la aprobación del proyecto de
la asamblea legislativa, que también contempla que los hospitales capitalinos
realicen de manera gratuita las operaciones de cambio de sexo y agilizar los
procesos para modificar desde actas de nacimiento hasta licencias de conducir.
Familiares, amigos y un gran número de medios de
comunicación acudieron a la boda, que se realizó en un centro comunitario y fue
festejada por el llamado Frente Ciudadano Pro Derechos de Transexuales y
Transgéneros, que apoya el proyecto legislativo.
El matrimonio de Sánchez y Guerrero "nos demuestra
(...) que es poniéndonos de cara a la sociedad como podemos lograr que se
respete nuestra dignidad de personas", dijo el Frente en volantes
repartidos durante la boda.
El debate de la iniciativa sobre el cambio de sexo llega
luego de que se aprobaran en los últimos dos años polémicas leyes que permiten
el aborto y uniones civiles entre homosexuales y que enfrentaron a la asamblea
y al jefe del gobierno de la Ciudad con la Iglesia Católica.