La Inversión Extranjera Directa (IED) que recibió América Latina alcanzó en 2007 un nuevo máximo histórico.

Ramón Padilla, oficial de Asuntos Económicos de la CEPAL sede subregional en México, dijo: "este año resalta el gran crecimiento que hubo en la Inversión Extranjera Directa con respecto al año anterior en 2006, la cifra acumulada en toda América Latina y el Caribe fue de 105 mil millones de dólares, esto representa una cifra sin precedentes en la región de América Latina".

La Comisión Económica Para América Latina de las Naciones Unidas puntualizó que el capital que entró a la región se explica en buena parte por la captación de los sectores minero y de recursos naturales.

Por países, se destaca las tasas de crecimiento de más de 80% que se presentaron en Chile y Brasil, así como la tendencia estable en México con ritmos de expansión de más de 20%

"Es una tendencia que ya estamos en una banda de alrededor de los 20, 22, 23 mil millones de dólares, antes del Tratado de Libre Comercio en los noventa estábamos en una banda de 5 mil millones de dólares", expresó Ricardo Haneine, director de ATKearney México.

En cuanto a los retos en el largo plazo, la CEPAL señala que la apuesta debe ser por las inversiones que generen mayor valor agregado.

"México está enfocado a los eslabones de manufactura y ensamble y si bien estos eslabones son muy importantes en la generación de empleos y atracción de divisas, no son los que dejan mayores conocimientos o derrama tecnológica y tampoco son los que dejan mayor valor agregado", indicó Ramón Padilla.

Mientras que en el corto plazo, la comisión advierte de una posible contracción en el crecimiento de la IED ante la desaceleración en Estados Unidos.

"Creo que va a haber una desaceleración del ritmo de crecimiento, no tendría duda, de la IED en el mundo y en América Latina, e inclusive podría haber un retroceso", apuntó José Luis Machinea, secretario Ejecutivo de la CEPAL.

Finalmente, el estudio revisa la importancia de Canadá como inversionista en la región a raíz de los problemas económicos que atraviesa la potencia.