Alberta y Saskatchewan, en el Oeste canadiense, está siendo afectada
por una sequía que en algunas zonas puede llegar a ser tan grave como
la de 2002, a lo que se sumó una primavera fría.No sólo las cosechas de granos y forrajeras están amenazadas,
sino también la cría y engorda de ganado, lo que explica el estado de
'desastre agrícola' en Camrose, donde los ganaderos se quedaron sin
pastos y están vacíos los silos de forraje.
El precio de una paca de forraje que costaba de 35 a 45 dólares
está ahora a 91 dólares en la parte central de Alberta, y para
alimentar un vacuno hasta que alcance su peso para venderlo se
necesitan siete de esas pacas, una inversión actualmente superior al
precio de venta del animal.
Para poder salvar las cosechas, en particular la de colza,
tendrá que llover en los próximos siete días, y se espera que las
temperaturas no sean muy calurosas y se presenten vientos, para poder
conservar la humedad en los suelos.
Varios condados en Alberta ya declararon el 'desastre agrícola',
y al problema de la sequía se agrega la presencia de los saltamontes
(chapulines) que aprecian el tiempo seco y caluroso, según Humphrey
Banack, presidente de los productores agrícolas de Wild Rose.
En partes de Saskatchewan, según la emisora pública Canadian
Broadcasting Corp. (CBC), los agricultores ya están dando por perdida
la cosecha por falta de humedad en los suelos.
Denis Dunn, proveedor de maquinaria agrícola, dijo a la CBC que
no podía contar la cantidad de granjeros que le dijeron que nunca
habían visto una sequía como la actual, y que muchos de sus clientes
estaban cancelando contratos para las cosechadoras.
El informe de cosecha del Ministerio de Agricultura de
Saskatchewan -del 23 al 29 de junio- reporta una mejoría en la
situación respecto a la semana anterior, por algunas lluvias, con el
64 por ciento de los plantíos 'en buenas condiciones'.
Pero destaca que el 58 por ciento de los plantíos de otoño
(2008) están por debajo del 'desarrollo normal' y que en los cereales
el 73 por ciento de los sembradíos de primavera tienen un 'desarrollo
atrasado', y en las oleaginosas el atraso es en el 80 por ciento de
los plantíos.
También reporta que sólo el 61 por ciento de los suelos disponen
de la humedad adecuada, frente al 33 por ciento de suelos con baja
humedad y el seis por ciento con 'muy baja humedad'.